El Jabalí
El jabalí compensa su mala vista con un importante desarrollo del olfato, que le permite detectar alimento, como trufas o vegetales y animales bajo tierra, o incluso enemigos a más de 100 metros de distancia. El oído está también muy desarrollado y puede captar sonidos imperceptibles para el ser humano.
Sus pelos son gruesos y negros midiendo entre 10 y 13 cm en la cruz y unos 16 cm en la punta de la cola. El color de la capa o pelo es muy variable y va desde colores grisáceos a negro oscuro, pasando por colores rojizos y marrones. Las patas y el contorno del hocico son más negras que el resto del cuerpo. La crin que recorre el lomo a partir de la frente, se eriza en caso de cólera. El cambio de pelo tiene lugar hacia mayo o junio, aunque la hembra con crías muda más tarde. En verano, las cerdas son más cortas.
Balcón de Pineta y Ibón de Marboré (Pirineo Aragonés)
Aquí os voy a dejar con una de las rutas más preciosas que he hecho desde hace mucho tiempo, se encuentra en el Pirinero Aragonés, en el valle de Pineta.
Es una ruta lineal (va y vuelve por el mismo sitio) y empieza desde la misma pradera del valle de Pineta. Tiene una distancia de 11 km más o menos (ida y vuelta), la parte más complicada es el gran desnivel de 1330 metros.
No os preocupéis por si no encontráis el camino, la ruta está muy bien señalizada y no tiene pérdida.
Para empezar, dejamos el coche en el Parking donde hemos de abonar 2€ por vehículo y una vez todo preparado empieza la ascensión.
Empezamos disfrutando con estas magníficas vistas del circo de Pineta.
Seguidamente cruzaremos un bosque de hayas donde los rayos del sol luchan por penetrar en el suelo que pisamos.
Una vez cruzado este precioso bosque nos encontraremos de frente con el gran circo de Pineta, unas preciosas vistas que nos permiten ver las grandiosas cascadas del Cinca.
A partir de ahora viene la gran subida hasta el balcón de Pineta, un zig zag pedregoso y que no deja de subir en ningún momento. Parece que nunca llegas al final, pero una vez conseguida la hazaña, se pueden ver vistas tan alucinantes como esta.
Como se puede observar en la fotografía, la ruta la empezamos desde el centro del valle por donde divisamos el rio.
Una vez llegados aquí, ya hemos conseguido lo más duro.
Ahora podemos continuar por la senda durante unos 20 minutos para llegar al Ibón de Marboré. En todo momento disfrutaremos de las grandes vistas que nos ofrece el majestuoso glaciar de Monte Perdido (aunque por desgracia cada vez queda menos).
Y por fin llegamos al Ibón de Marboré, un lago de aguas turquesas situado a 2600 metros de altitud. Justo en medio podemos ver la llamada brecha de Tucarroya, donde se encuentra el refugio que recibe el mismo nombre. Esto es la frontera que separa España de Francia
Ahora sólo queda disfrutar de las vistas y volver hacía la pradera por el mismo camino. Eso sí, en la bajada hay que tener mucho cuidado, ya que como tiene tanta pendiente y es tan rocosa, se suele sufrir de las rodillas.
A disfrutar!!!
Es una ruta lineal (va y vuelve por el mismo sitio) y empieza desde la misma pradera del valle de Pineta. Tiene una distancia de 11 km más o menos (ida y vuelta), la parte más complicada es el gran desnivel de 1330 metros.
No os preocupéis por si no encontráis el camino, la ruta está muy bien señalizada y no tiene pérdida.
Para empezar, dejamos el coche en el Parking donde hemos de abonar 2€ por vehículo y una vez todo preparado empieza la ascensión.
Empezamos disfrutando con estas magníficas vistas del circo de Pineta.
Seguidamente cruzaremos un bosque de hayas donde los rayos del sol luchan por penetrar en el suelo que pisamos.
Una vez cruzado este precioso bosque nos encontraremos de frente con el gran circo de Pineta, unas preciosas vistas que nos permiten ver las grandiosas cascadas del Cinca.
A partir de ahora viene la gran subida hasta el balcón de Pineta, un zig zag pedregoso y que no deja de subir en ningún momento. Parece que nunca llegas al final, pero una vez conseguida la hazaña, se pueden ver vistas tan alucinantes como esta.
Como se puede observar en la fotografía, la ruta la empezamos desde el centro del valle por donde divisamos el rio.
Una vez llegados aquí, ya hemos conseguido lo más duro.
Ahora podemos continuar por la senda durante unos 20 minutos para llegar al Ibón de Marboré. En todo momento disfrutaremos de las grandes vistas que nos ofrece el majestuoso glaciar de Monte Perdido (aunque por desgracia cada vez queda menos).
Y por fin llegamos al Ibón de Marboré, un lago de aguas turquesas situado a 2600 metros de altitud. Justo en medio podemos ver la llamada brecha de Tucarroya, donde se encuentra el refugio que recibe el mismo nombre. Esto es la frontera que separa España de Francia
Ahora sólo queda disfrutar de las vistas y volver hacía la pradera por el mismo camino. Eso sí, en la bajada hay que tener mucho cuidado, ya que como tiene tanta pendiente y es tan rocosa, se suele sufrir de las rodillas.
A disfrutar!!!
Escalopendra o ciempiés
Los quilópodos (Chilopoda, del griego kheilos, 'labio' y podos, 'pie'), son una clase de miriápodos conocidos vulgarmente como ciempiés y escolopendras.
Tienen un cuerpo alargado y plano formado por 21 segmentos o anillos (metámeros), con un par de patas en cada uno de ellos. Pueden llegar a medir desde unos cuantos milímetros, en los Lithobiomorpha y Geophilomorpha, hasta los 30 cm en los Scolopendromorpha.
Pueden poseer veneno.
Se conocen quilópodos fósiles del Silúrico Superior, hace unos 421 millones de años.
Se han descrito unas 3.300 especies.3 Los quilópodos (ciempiés) se distinguen de los diplópodos (milpiés) en que sólo tienen un par de patas por cada segmento o metámero de su cuerpo, mientras que los milpiés tienen dos pares de patas por metámero.
Son carnívoros y para capturar a sus presas tienen unos apéndices bucales muy desarrollados que secretan veneno; han sido capaces de colonizar muchos ambientes distintos, desde los áridos desiertos al círculo polar ártico, pero requieren siempre microclimas húmedos debido a su alta tasa de pérdida de agua.
Lagarto Ocelado
Tamaño 60 cm de longitud media y pueden alcanzar casi el metro de tamaño maximo, gran parte de la cual pertenece a la cola.
Color verde amarillento con caracteristicos ocelos de color azulado, que se disponen en dos filas a lo largo del cuerpo. Cola larga y cabeza triangular.
Color verde amarillento con caracteristicos ocelos de color azulado, que se disponen en dos filas a lo largo del cuerpo. Cola larga y cabeza triangular.
Presenta actividad diurna, es rapido y agil, aunque puede ser observado facilmente cuando estan en reposo al sol.
Distribución: Por toda la Peninsula Iberica, excepto cornisa cantabrica y pais vasco. Por debajo de los 1.000 metros de altitud.
Permanecen inactivos durante el invierno y van incrementando su actividad a medida que se elevan las temperaturas. En primavera, a finales de abril, cuando se inicia el periodo de celo, los machos van a buscar a las hembras receptivas. y realizan una serie de cortejos y luchas tras las cuales se produce la copula, en la que el macho sostiene a la hembra por el costado con sus fuertes mandibulas. En junio la hembra realiza la puesta de huevos, de 6 a 23 y durante los dos meses siguientes naceran las crias.
Permanecen inactivos durante el invierno y van incrementando su actividad a medida que se elevan las temperaturas. En primavera, a finales de abril, cuando se inicia el periodo de celo, los machos van a buscar a las hembras receptivas. y realizan una serie de cortejos y luchas tras las cuales se produce la copula, en la que el macho sostiene a la hembra por el costado con sus fuertes mandibulas. En junio la hembra realiza la puesta de huevos, de 6 a 23 y durante los dos meses siguientes naceran las crias.
La alimentación es eminentemente insectívora,
con preferencia sobre los coleópteros. La antigua idea de que en su fase
aldulta consumen, preferentemente, huevos de aves, polluelos y pequeños
mamíferos, ha quedado descartada y este tipo de alimentación no llega a
representar ni el uno por ciento de su alimentación.
Sus
principales depredadores son la culebra bastarda y de escalera y las
aguilas calzadas, culebreras y perdiceras. Aunque no es una presa facil,
ya que a su rapidez y agilidad se le unen sus fuertes uñas y potentes
mandibulas y ademas utiliza la maniobra de distracion de "abandonar la
cola", como en el caso de otros reptiles que usan esta misma tactica.
Este apendice se regenera a razon de dos milimetros diarios. Es una
animal fuertemente territorial y nunca se separa demasiado de sus
madrigueras, lo cual puede ser un handicat para ellos.
El lagarto ocelado esta incluido dentro del catalogo de especies protegidas desde 1980.
Más información en:
waste.ideal.es/lacertalepida.htm
waste.ideal.es/lacertalepida.htm
El escorpión común amarillo o alacrán (Buthus occitanus)
El escorpión común, amarillo o alacrán (Buthus occitanus) es una especie de escorpión de la familia Buthidae.
Su coloración es amarillenta, de un tono oscuro en el dorso y más claro en el resto del cuerpo. Las pinzas son bastante delgadas y la glándula del veneno es redonda y tan larga como el aguijón. Puede llegar a medir 8 cm de largo.
Se encuentra en el sur de Francia, la península Ibérica, norte de África, Chipre e Israel.
De día suele quedarse escondido bajo las piedras de los lugares más cálidos, como por ejemplo los matorrales y lastonares, y de noche sale a la caza de artrópodos que paraliza inyectándoles el veneno de su aguijón terminal. En ocasiones suele salir también los días de lluvia.
Es considerado de mediana peligrosidad para el hombre. Su picadura suele ser muy dolorosa y produce edema y ampollas equimóticas en el lugar de la picadura, así como cefalea, lipotimia, fiebre, vómitos y una ligera disnea. Sin embargo no reviste generalmente gravedad excepto en niños de corta edad y ancianos, aunque de cuando en cuando se registran casos mortales.
Su coloración es amarillenta, de un tono oscuro en el dorso y más claro en el resto del cuerpo. Las pinzas son bastante delgadas y la glándula del veneno es redonda y tan larga como el aguijón. Puede llegar a medir 8 cm de largo.
Se encuentra en el sur de Francia, la península Ibérica, norte de África, Chipre e Israel.
De día suele quedarse escondido bajo las piedras de los lugares más cálidos, como por ejemplo los matorrales y lastonares, y de noche sale a la caza de artrópodos que paraliza inyectándoles el veneno de su aguijón terminal. En ocasiones suele salir también los días de lluvia.
Es considerado de mediana peligrosidad para el hombre. Su picadura suele ser muy dolorosa y produce edema y ampollas equimóticas en el lugar de la picadura, así como cefalea, lipotimia, fiebre, vómitos y una ligera disnea. Sin embargo no reviste generalmente gravedad excepto en niños de corta edad y ancianos, aunque de cuando en cuando se registran casos mortales.
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